Estas villas y bungalós, típicos de Mauricio, son ideales en gran medida para familias, ya que se trata principalmente de viviendas de tres dormitorios —rara vez cuatro— con dos o tres baños.
Las excepciones son:
- Tikaz, un bungaló con encanto en la playa, es el alojamiento romántico por excelencia, el sueño de cualquier pareja en luna de miel. Hay que reservarla con mucha antelación.
- Su vecina directa, la villa Grankaz, rebosa autenticidad gracias a los materiales utilizados. Su gran césped, que se prolonga hasta la playa, ofrece un espacio privado y acogedor. Es la villa familiar por excelencia, ya que, con sus tres habitaciones dobles y tres habitaciones infantiles, puede alojar al menos a dos familias numerosas, así como a grupos.